Sheilo Sanz

ALEGRIA REPENTINA.


ALEGRIA REPENTINA    

Las mariposas vuelan,
con apacible movimiento.

Agitando con soltura garbosa,
sus delicadas y tentadoras formas.

Penetrando brillos contagiosos,
en cada levedad sugestiva.

Que se asoma como tierna caricia.

Durante un delirio pausado,
de vaivenes sincronizados.

Como influencia Cósmica.

Pero siempre son núcleo perfecto,
de seducción visual.

Aunque nacen en punto extremo,
de un paralelo mundo discreto.

Alternando otro extraño modo,
regenerado como ciclo confluente.

Que es destino diferente...
para una inquieta oruga obstinada.

Es un modo ambivalente,
que muestra un sistema diferente.

De traslúcida y envolvente
textura original.

Con tan suave complejidad permanente.

De vibración sensorial.

Siempre aparecen en demudado,
y constante devenir llamativo.

Entre infusos rayos misteriosos,
que conquistan el entorno.

Con sutilidad traviesa.

Mientras se hace delicada belleza,
con total naturalidad.

Ahí,  donde resalta
alegria repentina.

Con anafórico y alados colores.

Mostrando alborozada libertad,
atrayente de difusora belleza.

Siempre  juegan con el aire,
que trae livíandad sinuosa.

Ingeniando total y continua
movilidad graciosa.

Como buscando irisada esperanza,   con ocurrente facilidad.

Dentro de cada cambio reluciente,
para otra fugaz  oportunidad.

Donde poder brillar
sus delicadas alas.

Con más justa y miscible moción.

Desfilando ufana simpleza,
con tan suntuosa abstracción.

Hasta con gracia transparente,  sorprende una eclosión temprana.

Mientras trae  colorido esplendor,  el paisaje que también florece.

Con frescura y aroma peculiar,
de verde inspiración de montaña.

Siempre es inspiración pura,
con dignificada ternura.

Esos refugios románticos,
con absoluto placer oriundo.

Que sueña con mariposas únicas.

Recogidas en conjuntiva
invitación grupal.

Hasta extasiar la vida fecunda,
de sugestiva  refulgencia celestial.

 

Autor....Consuelo Sanchez