Entre el no y el sí, el cielo abierto y la luz, la grieta y la oscuridad, las circunstancias y tú.
Lo que te desafía, te despierta; lo que te hiere, te abre camino; y lo que haces con lo que eres,
como la siembra hacia la cosecha, entre el no y el sí.
Tarde o temprano, no es el mundo el que dice tu nombre:
eres tú quien lo pronuncia, y quien, con cada acto...
día a día, lo demuestra.