LOURDES TARRATS

PRÍNCIPE DE MI JARDÍN, PERDÓN

 

Te busco entre los surcos de la espera,

allí donde el orgullo se hace nada.

Vengo con una pequeña luz

y el pecho abierto frente a tu mirada.

 

Príncipe de mi jardín,

mi cielo dorado,

si la espina de mi rosa

sin querer te ha herido,

déjame cerrar tu herida

con mis manos,

y besarte el silencio

de lo que has sufrido.

 

Perdón por la sombra,

por mi paso errante,

por no comprender

tu lenguaje de flores.

 

Te amo…

todavía te amo…

como vuelve el agua

después de la noche.

 

Te amo…

todavía te amo…

y no quiero

que lo nuestro se rompa.

 

Quisiera volver

como vuelve el rocío,

a despertar despacio

tus antiguos colores.

 

No hay rincón en mí

que no diga tu nombre,

ni raíz en mi cuerpo

que no te recuerde.

 

Perdona esta tristeza,

esta forma torpe de volver.

Todo lo que callé

todavía vive en mi piel.

 

Te amo…

todavía te amo…

aunque el orgullo

nos dejara solos.

 

Te amo…

todavía te amo…

y aún guardo tu luz

dentro de mis manos.

 

Príncipe de mi jardín…

perdón…