Ford George

Mártir

Lejanas tierras en sequía

ablandaban el corazón de los necios,

y estos desterraban sus aludes

hacia lo más profundo de su viñedo.

 

¿Acaso tocarás el cielo con una sola mano?

¿Acaso te plantarás ante la muerte?

Nos sacude, nos atropella:

una fiera que nos abandona.

 

Varado, absorto en lo seco,

la tierra apenas tiembla

a la voz de los muertos

que le arrebatan los vivos.

 

Alejado de las ruinas,

quedaban solo las lágrimas

de esas sombras que acompañan

al umbral de los necios y los muertos.

 

Ford George