Yo guardo mi tristeza como un tesoro
De todo es lo que tengo más conocido
Con ella es como mejor me conozco
Sin ella aun no me he reconocido.
No sé si es la maldición por la que escribo
O escribir es el consuelo por tenerla
Pero sé que con todas las ausencias
que he vivido
Ella es fiel presencia.
Si ella es de mi talento el sacrificio,
son mis escritos bendita ofrenda.