Javier Julián Enríquez

«Arguye la pluma la soberana libertad del ingenio, y con el ejemplo de Faetón, condena el ciego rigor de la tiranía»

Si ante el objeto trémulo vacila
mi pensamiento en sombras sumergido,
y huye el saber, en el error perdido,
cuando el tirano su poder afila;

 

si el libre ingenio el miedo descarrila
ante el edicto del rigor temido,
¿cómo mi verso alzarse habrá podido
contra la ley que la virtud aquila?

 

Y cual Faetón, que la alta esfera mide,
mi pluma asalta la injusticia fiera,
pues no hay castigo que su audacia impida;

 

que si el decreto la razón divide,
el canto vence a la ambición severa
cuando la libertad yace oprimida.