Que tristeza la mía, acabar mi alma encerrada para defender a la gente de alma tuya, ¡bestia inclemente!
Cuanta tragedia
¿Cuanto mal caben en estos sueños?
Cuanta miseria
¿Cuando será el fin de los castigos?
Cuanta faena
¿Quién perderá antes los estribos?
Porque tu realidad es insulsa y la mía pesadilla, pero mi vida en sueños es libertad y alegría mientras que para ti es reproche, amargura.
Tu vida en la realidad es insulsa y la mía pesadilla, mas la mía en sueños es ensueños y libertad, pero para ti siempre será la pesadilla de vivir en mi lugar; sin amor, sin espacio, sin libertad.