Rafael Blanco López

Fragmentos de un ayer inacabado

Siempre tuve la certeza de que olvidar era ajustar puertas, pero el tiempo poco a poco me ha enseñado que hay costumbres que se quedan de por vida.

 

Y aunque el pasado parezca dormido, siempre queda algo despierto: una pregunta sin respuesta, un gesto detenido en la memoria, fragmentos de un ayer que todavía no acaba de decir adiós.

 

Porque hay recuerdos que permanecen encendidos, tan quietos y silentes que parecen respirar, como si el pasado, aún buscará una forma de terminar su historia.

 

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Rafael Blanco López 

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