Tus muslos giraban
como lunas heridas
sobre la arquitectura breve
de mi respiración.
La Tierra crujía despacio
debajo de la cama,
mientras Marte encendía
su semáforo de sangre.
Copular fue apenas
un eclipse microscópico:
dos animales astrales
confundiendo el deseo
con la gravedad.
Daniel Omar Cignacco © 2026