Fergus

Alma

Mi amor, espero que nunca te sientas sola, pues dividí mi alma en dos: una mitad me acompaña a mí, pero la otra mitad te acompaña a ti. Y siempre estará contigo, a ciegas; tal vez no la puedas ver físicamente, pero siéntela. Ella te ama, te ama siempre y por nada del mundo te va a abandonar. Ya hicimos un pacto y no importa que me falte la mitad de mi alma, es el precio para que siempre estés acompañada.

Esa mitad está ahí para que te abrace cuando le temas a la oscuridad, para que te dé fuerza cuando la necesites, para que te dé valor en momentos de tomar una decisión y para que te dé amor, mucho amor de sobra. Porque aunque solo es la mitad, te apuesto que te ama de una manera sobrenatural.

Y tal vez un día me la regreses... Solo cuídala mucho y, así como te la estoy dando, espero que regrese de la misma manera. Así que recuerda: nunca estás sola. Siempre está un pedacito de mí siendo tu acompañante más leal; el que nunca se va a ir, el que nunca te va a abandonar y, mucho menos, te dejará de amar.

 

-Fernanda