Si me atarán con cadenas, a las cadenas.
Si me pincharán con espinas y cardos,
solo para enfurecer mi dolor,
para en ira transformarlo.
Para hacer de mí, una bestia enfurecida,
si me pincharan con lanzas mis costados,
clavándome, a maderos apolillados,
Si en procesión, en hordas de ignorantes,
donde esclavos, que, gritando mi nombre,
con desprecio, pidiendo mi muerte.
Y con locura arruinando mi suerte,
no por odio, ni por injusticia,
solo por el error de creer en Mí,
sin ser creyente.