Sonrisas que ocultan tardes desoladas y tristes
con que mis ojos las observan,
el orgullo muestra su firmeza,
llevando la delantera de la batalla comenzada.
Soldados de apariencia fuerte,
permitiendo que la cobardía descuide
la lucha por conservar la buena tierra,
enemigo que en cada paso dispara la flecha del desamor
secando cada semilla, cada hoja, cada flor.
Oscuridad de la noche, provocas cansancio por la espera,
durmientes sin sentido, evadiendo una vez mas
ceder a la tregua, puñal de arrogancia
clavado en mi sendero ¡Maldito orgullo! altanero.
Soni.