Solo bastaron cinco segundos
para ver pasar la flor sobre el río
Solo bastaron cinco segundos
para verla perderse en el vacío
Solo bastaron cinco segundos
para dimensionar tu extravío
Solo bastaron cinco segundos
para sentir que se alejaba tu amor del mío
Cinco segundos son una eternidad
para los que lloran en silencio
Cinco segundos son una nimiedad
para los que no comprenden el sufrimiento
de aquellos que padecen en la soledad
En cinco segundos la flor en el río ha muerto.