_Mi hora feliz
siempre será la que estoy
junto a ti.
Nunca dudes eso de mí.
Cuando te escucho reír,
qué mejor regalo para mí,
porque sé que estás feliz.
Amor... siempre intento
que vivas así
junto a mí.
Déjame sentir,
déjame pausar
para atesorar
lo que nuestra vejez
un día recordará.
En este caminar
solitario alguna vez,
hoy en compañía
de la noche hasta el amanecer.
¡Tiempo, detente aquí!
Solo quiero seguir
junto a ella muy feliz.
Cada día junto a ti
agradezco este vivir.
Qué hermoso que lo
nuestro pueda existir.
Hoy dejo esto junto a ti
para que tu día
empiece con ganas de vivir.
Yo, amor, trabajo para ti
para verte cada día feliz.
Recuerda siempre
que tu risa y verte feliz
es el mejor regalo
que me das cada día a mí.