Samtii

Te Amé Lo Suficiente

Te amé lo suficiente
como la raíz ama al barro frío,
hundiendo su sed lentamente
aunque la lluvia ya hubiera partido.

Fui tierra mojada bajo tus pasos,
un valle quebrándose en el invierno,
mientras tus silencios, lentos y escasos,
llenaban de escarcha mi campo interno.

Te amé como el río ama la piedra,
golpeándola siglos para comprenderla;
como ama la montaña a la niebla
aunque jamás consiga retenerla.

Mis manos fueron polvo y semillas
abriéndose grietas bajo tu ausencia;
mis ojos, dos pobres orillas
desbordadas de sal y de paciencia.

Te amé como el bosque ama el incendio:
sabiendo que todo termina en ceniza,
pero abrazando igual el resplandor tremendo
de aquello que destruye mientras acaricia.

Fui desierto guardando tormentas,
arena dormida debajo del viento;
cada recuerdo dejó sus huellas lentas
enterradas hondo en el movimiento.

Y cuando te fuiste, quedó la llanura,
vacía de pájaros, seca de abril;
el cielo colgando su sombra insegura
sobre mis colinas cansadas de existir.

Ahora soy tierra después de la guerra:
árboles torcidos, silencio y hollín;
un paisaje roto que aprende y se aferra
a florecer solo… aunque no vuelvas a mí.