La paloma voló
hasta una plaza
llena de niños.
Tenía un ala
medio rota,
se escondió
debajo de una
banca de madera,
hasta que un
niño pequeño,
la vio y
dando saltitos,
corrió hasta ella
la tomó entre sus
manos, al verla
que apenas se movía
se entristeció porque
no sabía como
ayudarla.
Un señor
que estaba
cerca vio
la situación,
el niño lloraba
con la paloma
entre sus
manos-
Le dijo no te
preocupes todo
tiene solución
repararemos
el ala, y volverá
a volar.
(rosi12)