El Hogar Que Nos Guarda
Miro el hogar como arde,
los leños de madera se prenden uno a uno –
se eleva el humo hacia la chimenea,
y el fuego se asienta en la estancia.
Se van agregando troncos
para que el calor no se escape,
mientras las cenizas van creciendo
bajo la danza de las llamas.
Miro cómo arden los maderos,
se prenden como el lumen juega con las figuras –
haciendo dibujos e imágenes en mi mente,
rostros y caminos que el recuerdo va trazando.
Pasan las horas, se mira el reloj –
el tiempo transcurre despacio,
como el fuego que va consumiendo cada pieza,
como la vida que se va tejiendo y deshaciendo.
Cálido está el amor aquí,
en este fuego que no busca prisa,
en este lugar que nos guarda.
Los leños se empiezan a agotar,
se van quedando solo los restos –
así como se apaga la vida...
De los seres humanos,
a veces en un instante.
Frágil como el último destello
que se va quedando en ceniza
en la memoria del ser humano.
Autor: Antonio Pais.
Córdoba, 🇦🇷 Argentina🇵🇹
La Paz
Depto. de San Javier