La suave brisa del mar
es armonía que el viento
suscita en su movimiento,
un inspirado versar.
Vaga el alma en su locura,
buscando el verso cautivo,
una impronta de lascivo
que resalta en la escritura.
Es el sol en el Poniente,
la bella octava real
anáfora natural,
que al contemplarla se siente.
Besa la luna, la espuma,
con su reflejo exultante,
susurrando en ese instante
el viento que lo hace bruma.
Es nuestra madre natura
alma y vida del poema
que con su belleza extrema
inspira tanta frescura.
Classman