Nicolas Bascialla

Ser libre es nunca negarse a sí mismo.

Se me acercó con voz de libertad,
como quien trae un cielo entre las manos,
y habló de rutas sueltas, sin arcanos,
que escapan al mandato y la ciudad.


Dijo que el viento ignora autoridad,
que no repiten forma los veranos,
y que hay caminos hondos y lejanos
que no conocen mapa ni verdad.


Yo lo escuché, dudando en mi cautela,
pues todo orden promete su consuelo,
Mas el caos, lastima el optimismo.


Y fue algo en esa voz, como una estela,
abrió en mi pecho un claro contra el suelo:
ser libre es nunca negarse a sí mismo.