Asung Pen

LO MIO

MI YO

¿Cuánta luz baja su terciopelo doloroso en la tarde?

¿Cuánta noche se marchita en sombras que se entibiecen rodeándome?

A mí lado caminan los caminantes de cada mañana,

en su árbol de lejanía suspira mi vergüenza,

en su distancia se hila el olvido machacado por el dolor.

 

Yo soy un caminante de mi soledad,

un capitán del extravío,

un solitario que corta alas y mata mariposas preciosas.

 

 

ALTURA

En su altura de nube

el dolor que lleva dentro atropella niños perdidos

sufre de olvido

sufre sin dolor de otros

solo del que se puede apropiar

y abandonar como su pesadez

En las mañanas sale a trabajar como si nada.

 

EN EL OTOÑO

Al mirar por ciertas ventanas a veces me veo caminar,

ir y volver como mar sin calma

ir y volver sin nada que decir y con hojas de otoño sin remolino y sin tarde

sin calles

sin más silencio que el que llevo desde niño.

 

 

EL QUE SOY

Otro día.

Fui.

Me confundí.

Atardecer sin luces

es un dolor que viene por dentro.

Cuídate de mí y de las sirenas que encadeno,

de los gritos que silencio.

Cuídate de mí.

 

 

EL DAÑO

De tanto indagar lo impenetrable

lo impenetrable se hizo cotidiano.

Que mi voz se quiebre sin pronunciar ninguna culpa

ni nadie a quien dañar.