NM de la Rosa.

CICATRICES

La vida no es camino,
es caída repetida,
un giro constante
donde el alma se desdice.

Es un espiral de espinas,
sí…
pero también de silencios,
de preguntas que nadie responde.

Voy cansada,
no del mundo,
sino de cargarme a mí misma,
de sostener lo que ya no quiero ser.

Hay días en que no soy nada,
ni sombra, ni luz,
solo un espacio vacío
que respira por costumbre.

Y, sin embargo,
algo insiste en latir,
muy dentro, muy débil,
como una terquedad sin nombre.

Quizá no todo está perdido,
quizá esta herida constante
no es el final…
sino la prueba de que aún siento.

Porque incluso en el dolor,
en esta vida que pesa,
hay una verdad que no muere:
sigo aquí.

NM de la Rosa

(México)