Baratza 02

Bésame el alma, no llora el violín


[Romance endecasílabo] 

Bésame el alma, no llora el violín. 
Cantan las aves, las hojas se mecen;
mas, en el más silencioso silencio,
mi sombra roza tus labios perennes.

​Pasan los días, la brisa es mesura,
pero conmigo tu paso es prudente
un devaneo que busca algún vértigo 
en mis contornos que cantan su fiebre:

«Vacío mío y silencio del triste».
Al son de luna que habita en tu vientre;
la dicha es nueva con ojos de dos...
¡Bésame, vida, segura es la muerte!