Con ojos cerrados soñé
Que el azul del cielo era verdad,
Un otoño vestido de primavera,
Mas al alba, todo cambió en su faz
Probé lo dulce de la miel
Y mi boca se tornó en hiel
Una figura igual a mí
Brotó de pronto desde mi piel
Todo parece realidad
Hasta chocar con la verdad
Y si buscas la honestidad
Solo en el cielo la hallarás
Mas entre sombras y claridad
Aprendí que todo es dualidad
Que la mentira viste de luz
Y la verdad se oculta en la cruz
Así entendí que al final
El alma busca lo esencial:
No en la tierra ni en el mar
Sino en el cielo, su eterno hogar.