Aladas palabras que llevan mensajes:
unas que deslumbran, otras que dan miedo.
Solo ustedes logran ascender al cielo;
su sentido viaja a confines de hielo,
entre las metáforas que las adornan.
Espero que pronto de allí vuelvan,
que bajen de su alto pedestal,
más modestas con su sabiduría,
pues solo en la tierra es donde se avivan.
Dirán que las palabras no hablan,
cuestionarán aquellas que están vacías,
las que en el desierto se perdieron
pero siguen actuantes en el día.
Las fuerzas que escoltan sus intenciones
son un pacto sutil que a veces engaña.
Palabras aladas, desciendan, se las extraña:
encantos de un sonido que nunca se empaña.