Camino por el bulevar en la mañana fría. Usted camina con su traje flux de tono gris, su blusa formal, su moño alto y su alta picardia.
Yo la miro de frente, fijo mis ojos en su andar, le guiño el ojo directo como un flechazo de Cupido y usted me mira, me sonríe y acepta mi cortejar.
La cafetería de la esquina es nuestro sitio estático. Allí nos sentamos siempre en nuestra rutina diaria a hablar con un lenguaje muy claro, formal y pragmático.
Las rosas rojas van y vienen sobre nuestra mesa. Usted combina sus labios rojos con las flores y la ironía del día pierde su pereza.
Su blusa gris resalta en la mesa del local. Nosotros conjugamos el verbo amar de forma real; este amor es recíproco, directo, cotidiano y formal...
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
17-05-2026