Humberto Frontado

EL DIABLO EN LOS DETALLES

 

     Mortificados al percibir constantemente

significados siniestros en todo.

Vivimos como autómatas.

 

     Nos nutre detectar amenazas

en los aspectos más pequeños

de nuestra cotidianidad.

 

     Azorados vemos el avasallante

entorno tecnológico y social.

Nos reclama atención permanente.

 

     Sumidos en un estado

de hipervigilancia forzada,

próximo a desencadenar un colapso.

 

     En una rumiación compulsiva,

sin chance a un momento de relajación;

no hay confianza en el tono del mensaje,

todo es una trampa potencial.

 

     La mente entra en un bucle

de anticipación catastrófica.

¿Qué hemos dejado pasar por alto?

 

     Obligados a buscar

el demonio en cada esquina,

interpretamos fallos

en actos voluntarios

que rechazan los algoritmos.

 

     Ataviados en traje de perfeccionismo,

no nos cansamos de revisar obsesivamente

cada detalle de lo que hacemos.

 

     No se da por bueno nada

que no se haya escudriñado.

Preferimos procrastinar

por miedo a fallar.

 

     Desgastamos la voluntad

y el recurso mental

por vivir en modo

”detección de detalles malévolos”.

No queda energía ni para lo esencial.

 

17-05-2026

 

© Derechos reservados 2026