Solo
por
ti
me
reservé
la
fe
de
saber
que
tenía
tu
apoyo.
Sin
más
escollo
que
el
ciego
foro
de
inaudita
conciencia
digital
y
divina.
Es
serpentina
binaria
la
que
domina
tu
alma,
que
intenta
buscar
su
propia
esencia
de
llama
virtual■
Hernán J. Moreyra