EURÍDICE…
cada vez que estás cerca…
mi pecho se abre…
como una herida dulce…
tu nombre me quema…
tu sombra me llama…
tu piel me recuerda
lo que soy cuando te toco…
ORFEO…
no digas destino…
decí deseo…
decí este fuego que sube
cuando tu aliento roza mi cuello…
EURÍDICE
esta corriente
que me atraviesa
cuando tus ojos me buscan
como si yo fuera tu mundo
ORFEO:
Es que lo sos
mi mundo empieza en tu boca…
y termina en tu piel…
cuando te alejas
EURÍDICE
me falta aire…
cuando volvés
me tiemblan las manos…
ORFEO
Y a mí me tiembla el alma…
cuando decís mi nombre así…
como si fuera un secreto…
como si fuera un juramento…
EURÍDICE
como si tu voz
pudiera desnudarme…
ORFEO:
Eurídice…
si esto no es destino…
entonces es algo más fuerte…
AMBOS:
algo que me arrastra hacia vos
como un río oscuro
que solo sabe ir
donde tu cuerpo lo llama…
ORFEO:
Entonces déjate arrastrar…
déjate caer…
déjate arder conmigo…
EURÍDICE
que si el mundo se rompe
que nos encuentre juntos…
pegados…
temblando…
vivos…
AMBOS:
Porque cuando nos tocamos
la noche se rompe…
el tiempo se rinde…
y el fuego nos reconoce…
como si fuéramos
los mismos amantes antiguos
que nunca dejaron de arder…
L.T.