LOURDES TARRATS

ORFEO Y EURÍDICE

 

 EURÍDICE

cada vez que estás cerca…

mi pecho se abre…

como una herida dulce…

tu nombre me quema…

tu sombra me llama…

tu piel me recuerda

lo que soy cuando te toco…

ORFEO…

 no digas destino…

decí deseo…

decí este fuego que sube

cuando tu aliento roza mi cuello…

EURÍDICE

esta corriente

que me atraviesa

cuando tus ojos me buscan

como si yo fuera tu mundo

ORFEO:

Es que lo sos

mi mundo empieza en tu boca…

y termina en tu piel…
cuando te alejas


EURÍDICE

me falta aire…

cuando volvés

me tiemblan las manos…

ORFEO

Y a mí me tiembla el alma…

cuando decís mi nombre así…

como si fuera un secreto…

como si fuera un juramento…

EURÍDICE

 como si tu voz

pudiera desnudarme…

ORFEO:

 Eurídice…

si esto no es destino…

entonces es algo más fuerte…

AMBOS:

 algo que me arrastra hacia vos

como un río oscuro

que solo sabe ir

donde tu cuerpo lo llama…

ORFEO:

 Entonces déjate arrastrar…

déjate caer…

déjate arder conmigo…

EURÍDICE

 que si el mundo se rompe

que nos encuentre juntos…

pegados…

temblando…

vivos…

AMBOS:

Porque cuando nos tocamos

la noche se rompe…

el tiempo se rinde…

y el fuego nos reconoce…

como si fuéramos

los mismos amantes antiguos

que nunca dejaron de arder…

L.T.