Si más allá de toda teoría
no todo lo que se estudia se sabe, ni todo lo que se vive se aprende,
entonces, entre el ser, el estar y el saber,
no hay mejor libro que la vida
ni mejor sonido que el silencio.
Y justo ahí…
entre lo vivido y lo comprendido,
habita lo que aún no entendemos.
Porque entre el ser, el estar y el saber,
la ignorancia no es vacío…
sino motor silencioso
que nos impulsa a seguir.