Mira a la hoguera
Consumirse,
Lúgubre y certera,
Pasa a irse.
Deja en su insonoridad
Su fulgor,
Se sume en la oscuridad
Y deja su color.
Clama
Sin calma,
Pues gris,
Es su cama.
Poco queda de sí,
Y de su amarillo
Sin resurgir.