M0ra

Necedad

Interna soy de la triste prisión

que labra aleve tu dudoso afecto 

pero admito que no es sino defecto

de este, mi masoquista corazón,

 

permitir que gobierne desazón

en mi humor, al que de celos inyecto

por no desistir de infértil proyecto

al que íntegro rechaza la razón.

 

Permanece invariable, cual decreto,

la voluntad que en vano espero ver

de un milagro trocada por completo

 

pero difícilmente puede ser

pues mi amor en tu pecho ha hallado veto

y necio es intentarlo conmover.