Mirenlo, ahí va Don Luzardo con los años encima,
carga una pena que lo hiere y no puede olvidar,
guarda lágrimas por dentro
Mirenlo, en el las huellas del tiempo marcadas,
un dolor en su corazón que no puede calmar
mientras pasa la vida
Mirenlo, la tristeza en su rostro, silencio, soledad,
compañía en su andar que no lleva apuro, lento
el caminar sin saber a dónde
Mirenlo, ahi va Don Luzardo cargando el ayer
ya ido como simples recuerdos llenos de
nostalgia
Mirenlo, parece despedirse a cada paso aunque
no diga palabras, sigue como simples andante
sin pensar en regreso
MIGUEL MÁRQUEZ