Llegue del trabajo todo cansado
de muchos días duros de labores y solo
en casa se puede descansar sin ruido
de maquinarias y del bravo mar.
Me preparé algo sencillo porque
en el barco se disfruta siempre de
un buen bocado ,pero de quien quería
que lo hiciera como siempre sale
a disfrutar con amigos y ya estaba
cansado de sus salidas, medió mucho
enojo y cerré por dentro la casa
para que cuando llegara ya no entrara
y tocara la puerta, y hasta su maleta
se la dejé lista para que buscara
sus amigos que le den techo cama y pan.
Aquí en casa ya no me hace falta,
hoy estoy solo y feliz sin tener
sus malas mañas.