borealara
Ya no soy tu refugio ni tú amor
Nació como un fuego, volcán encendido,
un amor apasionado que el tiempo lo ha extinguido.
No fue por los años, ni por el roce, ni por el viento,
fue tu mente buscando otro consentimiento.
Juras y perjuras que me sigues amando,
mientras tu mirada se va desviando.
Otras no ocuparon mi espacio en la cama,
pero sí el corazón de quien hoy me dice que me ama.
Te vi con mis ojos, no son conjeturas:
escribiendo versos, buscando aventuras,
en videollamadas con una fulana,
matando el respeto desde la mañana.
Tengo el corazón completamente roto,
mi amor por ti se ha vuelto remoto.
Ya no me interesan tus falsos lamentos,
ni tus juramentos que se lleva el viento.
Dices que me amas, pero me encadenas,
me quieres cautiva pagando tus penas.
No quieres darme mi libertad legal,
pero mi alma ya es libre de este mal.
Aunque me retengas en este contrato,
ya no te pertenece ni mi amor ni mi trato.
Te quedas con el cuerpo en una casa vacía,
porque mi corazón ya no es de tu propiedad ni tu guía.