Espantapájaros

Debajo de mi nombre

Pudo ser error,

este rayo de luz

que insiste en fingir silueta.

 

Lo inevitable rasga mi piel,

la certeza pende como tormento.

 

La palabra abdica,

la ilusión conquista

este juego de promesas,

su máscara frágil de eternidad.

 

¿Verte será azul?

tal vez.

O serán matices que aún no descubro.

 

La tarde se quiebra,

se extinguen demonios,

si me asumo infinito.

 

Y aunque me declaro en fuga,

permanezco,

en este cuarto de penumbra,

pendiente del error,

debajo de mi nombre.