Stanley Herrera

Ciclo

No es fácil vivir entre pensamientos,

ni existe silencio capaz de someterlos.

Ellos, en su universo invisible,

golpean las paredes de la mente

buscando liberarse

de la prisión donde los escondemos.

La lenta agonía del tiempo,

corriendo tras el cierre de cada ciclo,

desgarra mis esperanzas de salvación.

Pero recordar que no tengo el control de nada

me reconforta extrañamente

y me obliga a valorar lo vivido.

A veces desearía ignorar la realidad,

caminar ligero entre falsas certezas,

sobrevivir al día a día

con la misma venda voluntaria

con la que el mundo aprende a sonreír

mientras se derrumba por dentro.