Samtii

Dos Soledades

Tú hablando despacio,
yo mirando la pared,
como si entre los dos
algo hubiera dejado de volver.

La mesa puesta de siempre,
el café perdiendo calor,
y nosotros sosteniendo
las ruinas de una conversación.

Ya no duele como antes,
eso es lo que asusta más,
porque el amor cuando se apaga
no hace ruido al terminar.

Somos dos soledades
aprendiendo a respirar,
dos mitades de una historia
que no supimos cuidar.

Tú tan lejos de mis manos,
yo tan lejos de tu voz,
viviendo bajo el mismo techo
pero sin encontrarnos los dos.

Y aún así hay algo tuyo
que no consigo soltar,
tal vez uno nunca deja
de querer del todo marchar.