Te vi
Destino o casualidad, no sé si fue
Pero de mi mente ella nunca más se fue
Su voz sabía a cielo
Pero no eras para mí, por más que quisiera serlo
Y aquí, en mi eterna soledad, me siento en el suelo
Como una noche sin estrellas o un día sin que te vea
Pero aunque tú no lo creas, siempre seré yo
El que te quiera