Masomenos

Te vi

Te vi

Destino o casualidad, no sé si fue

Pero de mi mente ella nunca más se fue

Su voz sabía a cielo

Pero no eras para mí, por más que quisiera serlo

Y aquí, en mi eterna soledad, me siento en el suelo

Como una noche sin estrellas o un día sin que te vea

Pero aunque tú no lo creas, siempre seré yo

El que te quiera