Antes que el mundo fuese ya estabas formada
Eras mi deleite para esta alborada
Y entre los hijos de tu madre, mi mano a ti te apartó
Para que en mis palmas yo a ti te esculpiera
Y fueses Diadema de gloria y honor
Y un vaso escogido de mi corazón
Por amor a ti, sufrí los esputos
Por amor a ti, yo sufrí el dolor
Por eso Elizabeth y por mi mano juro
A través de ti Yo me gloriaré.
Yo escogí tu heredad, hermosa y eterna
Y te entregue con su cetro: Rosa de Saron
Y yo en ti tengo mi mirada puesta
justo para este tiempo y generación
Estas en el tiempo de tu Primavera
Y estas a las puertas de tu Redentor
Quien llena de rosas hoy toda tu casa
Y he recamado de flores toda tu habitación
Hoy te restauro de todos tus asolamientos
Y te devuelvo con creces lo que el salton devoró
Hoy para ti abro, compuertas en los cielos
¡Qué rieguen tus campos!
¡Que mojen tus huertos!
Florecerás como el Líbano y como la viña que esta en Bal Hamon
Pues he puesto guardas que cuiden tu fruto
Y se junte a una, toda tu provisión
He aquí que te digo: No seas escasa
Extiende tus cuerdas y refuerza tus estacas
Qué te ensancharas a la derecha y a la izquierda
Y la Gloria del Líbano a ti será dada.
Y la hermosura del Carmelo y de Saron.
He aquí que Yo mismo hoy sello el decreto.
Hoy para ti hija... incliné mi cetro,
y daré lo que pidas,
y la mitad de mi Reino.