Loca poesía, loca,
que llega sin preguntar,
se desnuda sin recato,
nada tiene que ocultar.
Poesía irreverente y bella,
que siempre viene del mar,
donde habitan las verguénzas,
que nunca se dejan mirar.
Amo la poesía rebelde,
esa que nunca logro capturar,
que rompe la rima y se escapa,
y regresa al mar.
Allí vivirán para siempre,
mis grandes poemas inmorales,
aquellos que matan de la risa,
aquellos que nunca se pueden publicar.
Y si de pronto el mar se enfurece,
y un maremoto todo lo quiere destrozar,
es porque Neptuno está muerto de la risa,
con un poema que no hay manera de pescar...
Frank Calle (16/mayo/2026)