Este poema es de humor
sobre algo que dicen las mujeres,
que los hombres somos unos perros
pero les damos muchos placeres.
Una mujer molesta y disgustada
dice algo que mucho se divulga,
que los hombres somos unos perros
y lo que nos faltaría serían las pulgas.
Una vecina le dijo a mi mujer
ayer ví al perro de tu marido
y ella respondió molesta
no puede ser porque el no ha salido.
Mi marido tiene hermoso perro
pero lo que dices es exagerado,
porque ese perro nunca sale
siempre lo tiene amarrado.
Que los hombres son unos perros
eso mucho se ha fundido,
pero se debe tener cuidado
no confundir al perro con mi marido.
Cuando alguien me dice
que vio al perro de mi marido,
les exijo respeto por el perro
pero no por mi marido.
Comparar a un hombre con un perro
es por un fino y real detalle ,
no le gusta estar en la casa
porque prefiere andar en la calle.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,09/05/2026.