Prefiero dormir
a esperar horas por tus respuestas.
Aunque desconozcas mi existencia,
mi ilusión por esa belleza
sigue tan intacta
como el cielo nocturno
que me brinda paz y dudas.
Duda de si contestarás,
de qué pasaría si ni siquiera te escribiera,
de qué pasaría si ni siquiera te mirara,
de qué pasaría si ni siquiera te hablara..
¿Será esta mi ilusión intacta?
No lo sé, pero no se acaba.