Kenia Arancibia

El sonido de tu ausencia

la ausencia que dejas con cada despedida
arruga como papel
a este pobre corazón.
​Que cilicio cada semana
tener que resetear mi rutina
y amainar mis penas.
​Qué silencioso y vacío
se ve tu cuarto,
que guarda tu aroma
como una promesa de sosiego
para esta alma que llora
cada fin de semana,
el sonido de tu ausencia.
​Cómo me duele verte dejar el nido,
y cómo le duele a mis entrañas
aceptar que ya has crecido...
​Y...
​Aunque eres el hijo de mi vida,
ahora también debo entender
que lo eres de la vida.