PECH

Poema de amor

Pensé admitir algunos hechos

si dulcemente por tu cabeza pasan las olas;

entre lo que me quieres y te quiero.

Si me quieres, no me recortes.

Son mis suspiros

la rama del presentimiento,

así como el fondo de la música.

 

Chorrea la tristeza por los muebles

que arrebata la boca de los vivos:

porque una misma almohada

insiste sobre el mundo y su fatiga.

 

Todo es como una abeja; 

manos y caras lavadas.

Quiere lograr la flor indivisible 

y recolectar polen,

para despues convertir la colmena

en un mejor hogar.