Pensé admitir algunos hechos
si dulcemente por tu cabeza pasan las olas;
entre lo que me quieres y te quiero.
Si me quieres, no me recortes.
Son mis suspiros
la rama del presentimiento,
así como el fondo de la música.
Chorrea la tristeza por los muebles
que arrebata la boca de los vivos:
porque una misma almohada
insiste sobre el mundo y su fatiga.
Todo es como una abeja;
manos y caras lavadas.
Quiere lograr la flor indivisible
y recolectar polen,
para despues convertir la colmena
en un mejor hogar.