Brant Badilla

Como un vino pálido

Como un vino pálido,

por mi garganta, el tiempo pasa.

Como un hilo árido,

en mi memoria, el silencio para;

saca de su cueva a mi llanto, 

que arde como hielo dentro de mi pecho,

que arde letal como fuego muerto;

y perturba al alma que, muerta,

descansa deshecha 

sobre el recinto quieto.