En las trémulas horas
en que arrulla el silencio
y levanta su imperio
el tumulto mental,
seré poeta,
seré deseo,
seré ceniza
de gris y mar.
A la sombra nocturna
en que flotan los muertos,
volaré yo con ellos
al sepulcro lunar;
Soñaré con el plomo,
moriré entre mis versos,
pintaré con un lápiz
mis delirios de amar.