Hasta los hombros el cabello te llega
Con tintes cereza y obsidiana se despliega
Luciérnagas son tus rasgados ojos
Perfectamente adornados con tus anteojos.
Brillante es tu envoltura de canela
Que protegería cada día con cautela
Sonrisa más blanca que copo de nieve
Y tu risa mi alma de alegría mueve.
El agua es tu elemento y movimiento
Suave y firme, explosiva y con talento
Escurres en los muros que he creado
¿Acaso quieres tenerme ahogado?
A lo lejos puedo distinguir tu silueta
Jalas de mis hilos como marioneta
Uno de esos es el hilo rojo del destino
Con el que nos juntarías en un solo camino.