La rosa blanca
o azul del cielo
otoño o primavera
con su labor tan franca,
de suave terciopelo.
Su mano suave,
su voz palpita
como agua en la rivera
que quiero, siempre lave,
la herida que te agita.
¿De quién se trata,
hoy le pregunto?
Seguro es: ¡la enfermera,
que limpia y pone bata,
te evita ser difunto!