sólo te veo en sueños,
tú cara tan cálida y los rayos del sol
la acarician sin parar
tus ojos son una punzada en mi pecho.
Acaricio tu cara, se siente tan real
mi cuerpo se torna cálido,
poco a poco te vas desapareciendo,
junto contigo mi calma.
Me despierto lentamente
mientras un dolor inmenso
recorre mi cuerpo
no, no, eras un sueño
en esta realidad tú ya no estás a mi lado.
Oh, dulce mujer te llevaste mi alma
tocaste mi ser y de mi mente
no vas a desaparecer
tendré que conformarme
en sólo sueños poderla ver.