RENNY LOYO

No todas son iguales

Ya la vida no me importa
si tú no estás en mi vida.
Tú siempre fuiste mi querida,
la dueña de toda mi alegría.
 
Un día te fuiste muy lejos
y no me dijiste adiós.
Tu lejanía no la comprendo,
me dejó con un profundo dolor.
 
Nunca escribiste una carta
que me indicara el motivo,
por qué te ibas de mi vida
dejándome aquí tan herido.
Te fuiste sin tus hijos,
ellos me dan una sana paz.
Porque yo lucho en la vida
para la vida agradar.
 
Sin rencor ni amargura,
el dolor se me va a pasar.
Recuerdo a esa preciosura
que un día me dejó de amar.
 
La vida castiga a uno,
muy tarde se sabe apreciar.
Que Dios nos dio este destino
para la paz alcanzar.
 
Y aunque estudiaste en liceos,
también en la universidad,
raspando la gran materia:
no aprendiste a amar.
 
Insisto en recordarte esto,
sé que se me va a pasar.
Ya he aprendido la lección:
no todas saben amar.
 
Un consejo para los hombres
es lo que voy a dar:
piensan que todas son iguales,
pero hay que saber seleccionar.